U Públicas y comunidades regionales propusieron acciones de desarrollo en el “I Congreso Interuniversitario de Extensión y Acción Social”

Escrito por Vanessa Solano el .

 

24 de setiembre del 2019.   De manera exitosa culminó el “I Congreso Interuniversitario de Extensión y Acción Social”, organizado por el Consejo Nacional de Rectores y las cinco Universidades Públicas. En total, 93 ponencias, 20 talleres y 33 infografías fueron parte de la agenda de actividades, la cual congregó alrededor de 500 personas, que, en su mayoría, llegaron desde todas las regiones de Costa Rica.

El congreso tuvo como punto de partida la reflexión acerca de los aprendizajes construidos en las últimas décadas, desde los vínculos entre las universidades públicas y las comunidades; asimismo, se discutió y se analizó el papel que ejercer las universidades estatales en las comunidades del país.

Antes de iniciar con dicho congreso, los organizadores, el Consejo NAcional de Rectores, Universidad de Costa Rica (UCR), Universidad Nacional (UNA), Tecnológico de Costa Rica (TEC), Universidad Estatal a Distancia (UNED) y Universidad Técnica Nacional (UTN), trazaron como eje principal, articular “La Extensión y Acción Social en nuevos contextos sociales, económicos y políticos”, a fin de generar líneas de acción a corto y mediano plazo, con el propósito de tomar medidas correctivas en los diferentes escenarios regionales.

 A partir de dicho eje principal, también definieron cinco ejes temáticos para ser abordados durante el congreso, entre ellos: Visibilización y vínculo con las comunidades de los proyectos de Extensión Universitaria y Acción Social; Regionalización de la Extensión y Acción Social; Participación estudiantil en Extensión y Acción Social; La extensión y acción social como una actividad académica y generadora de conocimiento y La Extensión y Acción Social en nuevos contextos sociales, económicos y políticos.

Al cierre del “I Congreso Interuniversitario de Extensión y Acción Social”, las Universidades Públicas y los representantes regionales entregaron un documento, el cual hace un resumen de las discusiones temáticas, brinda conclusiones y acciones preliminares que podrían implementarse en todas las regiones de Costa Rica, a fin de mejorar las labores que llevan a cabo las instituciones y así potenciar las fortalezas y oportunidades que presenta cada comunidad, según sus características y necesidades.

Para ello, los organizadores del congreso realizaron una plenaria, con el propósito de dar a conocer los resultados obtenidos durante los tres días de actividad. La mesa de la plenaria estuvo conformada por Daniel Camacho de la UCR, Alexander Bojorge del TEC, Gileberto Alfaro de la UNA, Katya Calderón de la UNED y Luis Aguilera de la UTN.

Algunas conclusiones finales

Primer eje: Visibilización y vínculo con las comunidades de los proyectos de Extensión Universitaria y Acción Social, a cargo de Daniel Camacho

Auguramos una unión y cooperación más fuerte entre las Universidades Públicas a partir de este congreso. La relatoría general que hoy tenemos las cinco personas, no es un resumen de los debates, sino un tipo de relatoría crítica, en la cual se resaltarán solamente algunas conclusiones integradoras y se señalarán algunas ausencias.

La calidad del diálogo y la relación dialógica con las comunidades fue un tema recurrente, aquí se habló de un diálogo respetuoso, paritario, donde las universidades y las comunidades deben dialogar de manera horizontal, y en este caso, es importante que las universidades mejoren ese aspecto.

Las comunidades son productoras de saber de igual rango que la academia y de ahí el genuino respeto entre ambas, esto debe empezar desde los planteamientos de los proyectos, durante y después de haberlos concluidos. Las universidades no deben llegar a las comunidades a enseñar, sino a descubrir y aprender junto con ellas, así como lo dijo Boaventura de Sousa santos.

Respecto al vínculo remunerado, es un estilo de Extensión y Acción Social que puede ser aprovechado positivamente, pero le hace falta regulación, para que se desarrolle en procura del bien común y no en beneficio particular de poderosas entidades externas que aprovechan esas oportunidades.

Las universidades deben evitar la traslación onerosa de bienes y servicios hacia entidades externas poderosas económicamente y deben recuperar en este estilo de extensión, en su totalidad, los recursos empleados, incluyendo, tanto los materiales como el recurso humano, evitando el lucro particular de entidades externas que se aprovechan de las situaciones y oportunidades que se presentan.

Un aspecto importante que señalar fue el de auspiciar y fortalecer la lengua y cultura indígena, lo cual es un objetivo de primer orden; esa recomendación, debería ampliarse a los otros grupos étnicos y culturales. Eso sí, garantizando la participación activa de las comunidades, comenzando por la consulta, esto incluye el respeto a las cosmovisiones, así como el rechazo a todas las formas de racismo, neocolonialismo y usurpación de los territorios indígenas. De igual manera se hace un llamado a la integración regional y la participación estudiantil.

Segundo eje: Regionalización de la Extensión y Acción Social, a cargo de Alexander Bojoge Murillo

Aquí se analizaron tres niveles de interacción, el institucional, el político y el económico, así como los temas de docencia, investigación y extensión, y posteriormente, el vínculo sociedad, territorio y comunidad.

Desde la aparición de las Comisión Regional Interuniversitaria (CRI) y hasta la implementación de las OCIR, se hace necesario e imperante el seguimiento de los acuerdos de este primer congreso, para que nuestras autoridades (en cada Universidad Pública), se comprometan tal y como lo hizo, doña Marjorie Jimenez Castro con este Congreso desde el CONARE, con la investigación y extensión como, el dialogo de saberes que debe ser, entre instituciones, entre universidades y grupos u organizaciones de la sociedad civil.

Para ello, el CONARE debe crear lineamientos, articular y facilitar herramientas a través de políticas claras, las cuales fomenten la investigación y la extensión en nuevos contextos socio-político y económicos.

Asimismo, debe hacerse un mapeo de la extensión e investigación que se hace por regiones, a fin de lograr reducir el problema de la deslocalización y falta de presencia de recientos universitarios en las regiones. Además, se debe capacitar, fomentar y fortalecer en todos los niveles interinstitucionales los conceptos y practicas con mirar a una verdadera: interdisciplinariedad, transdisciplinariedad y multidisciplinariedad, como el fin último del dialogo entre saberes.

Tercer eje: Participación estudiantil en Extensión y Acción Social, a cargo de Gilberto Alfaro Varela

En el modelo académico de las Universidades Públicas de Costa Rica, se contempla la interrelación que debe existir entre las acciones sustantivas del quehacer académico universitario: la docencia, la investigación y la extensión en igualdad de condiciones. Toda acción universitaria que se deriva de estas tres áreas sustantivas, tiene como propósito esencial, contribuir a la formación integral de los estudiantes, al contribuir cada una a desarrollar capacidades intelectuales y afectivas diferentes.

Es importante señalar, que en los discursos y las acciones que se señala, se nota la presencia de varias nociones de extensión que podrían no ser congruentes con el significado de lo que en esencia se señala en los estatutos orgánicos de nuestras instituciones. Por ejemplo, la noción de extensión como desconcentración de servicios tiene una gran relevancia para las instituciones universitarias, pero esta cumple una función administrativa que podría opacar la trascendencia de la extensión y la acción social en su papel de formadora y generadora de nuevo conocimiento, en conjunto con los diversos actores de la sociedad.

Formas de extensión y acción social como la divulgación y la prestación de servicios podrían generar la idea de extender un servicio, pero no necesariamente la de contribuir a formar y a generar nuevo conocimiento, aun cuando cumplen una importante labor universitaria.

De todo cuanto se ha presentado en el congreso, y focalizando particularmente en el valor de la participación de los estudiantes, es evidente la relevancia de las acciones de extensión o acción social para la formación de los estudiantes; a pesar de los esfuerzos que deben realizar los extensionistas para posicionar estas acciones en el contexto universitario y contar con los apoyos correspondientes, pues existe una disparidad institucional en la valoración que se le da a la extensión y la acción social, comparándola con la docencia y la investigación, lo cual se manifiesta en presupuestos, apoyos administrativos y valoraciones a la producción académica, entre otros.

Por ello, se hacen algunos señalamientos que emergen de las mesas de trabajo y que legitiman la razón de ser de esta relatoría, las cuales están referidas a la necesidad de:

1. Sensibilizar y capacitar a la comunidad estudiantil desde muy temprano en sus carreras para participar en proyectos de índole social, de manera que se logren superar resistencias y prejuicios hacia las actividades propias de la extensión y la acción social.

2. Propiciar vínculos de los estudiantes con las realidades sociales y comunales, que logren acercarles a formas de construir conocimientos que no se pueden lograr por medio de la docencia y la investigación.

Cuarto eje: La extensión y acción social como una actividad académica y generadora de conocimiento, a cargo de Katya Calderón

La extensión y acción social de nuestras universidades debe visualizarse en la actualidad como ese enlace real de comunidad, universidad e instituciones, en las cuales se ejecuten procesos que permitan dar respuestas pertinentes a las necesidades de las poblaciones, a través de propuestas y objetivos que desde sus inicios sean ejecutados en conjunto con pobladores de la región. Quienes, a su vez, a través del conocimiento adquirido por ese trabajo colectivo, se les permita continuar en sus comunidades, aportando y desarrollando como actores locales.

Se debe de fomentar una cultura de divulgación a nivel interuniversitaria que defina la identidad real de la extensión y la acción social, en el cual se visualice el aporte que dichas dependencias están transmitiendo a las comunidades y por ende a la sociedad. Así como la visualización del impacto de los indicadores que reflejen datos estadísticos en cuanto al alcance de objetivos y a través de una planificación que ha permitido el alcance de la eficiencia, eficacia y economía.

En cuanto a la gestión, las Vicerrectorías de Extensión y Acción Social, deben ejecutar varios puntos, tomando en consideración lo siguiente: fomentar la integración de la extensión a la currícula, para la formación integral del estudiantado; capacitar funcionalmente a la persona extensionista en el desarrollo propio de su campo; generar tiempos funcionales para los procesos de extensión en las comunidades, articulación de componentes de investigación, extensión y comunicación, en conjunto con estudiantes e instituciones.

A su vez se solicita a los altos jerarcas de las universidades que a la extensión no se le dé un énfasis de generador de recursos económicos a través de venta de servicios, sino que priorice la acción social sobre algunos intereses propios en cuanto a la atracción del recurso económico. Se desea también que desde dichas jefaturas se dote a la Unidad Académica de recursos tanto económicos como humanos, que faciliten el alcance de metas y objetivos.

Quinto eje: La Extensión y Acción Social en nuevos contextos sociales, económicos y políticos, a cargo de Luis Aguilera Pérez

Este eje contó con dos mesas de trabajo y se presentaron entre las dos un total de 11 ponencias con participación del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y la Escuela de Buceo del Caribe Sur con un tema de arqueología sub acuática en Parque Nacional Cahuita.

Entre las principales conclusiones obtenidas, se destaca: Respuesta integrada e integral de la universidad a las necesidades de las comunidades; La administración debe estar al servicio de la acción sustantiva de las universidades; Extensión desarrolla capacidades en las comunidades y la sociedad para tomar decisiones, buscar recursos, defender derechos, impulsar procesos y planificar, entro otros; La ética en el trabajo con las comunidades, con poblaciones, y de la mano con el contexto, y Mayor incidencia en la política pública, y aporte en los Planes de Desarrollo.

La articulación y la vinculación fueron palabras muy reiteradas y utilizadas en las diferentes actividades del congreso.

Las universidades somos parte de un sistema interuniversitario que, aunque realiza muchas tareas y ha creado espacios de integración e interacción, parece que aun falta trabajo para hacer de su funcionamiento y de sus posibilidades, algo más reconocible por la comunidad universitaria y población en general.

Es por ello, que los participantes sugieren que se vincule más a los estudiantes con sus trabajos de graduación, para así aportar en la solución a los problemas de la sociedad.

De igual manera, señalaron que hace falta más diálogo (en diversos espacios y momentos), para una mayor comprensión de las necesidades de los territorios, aquí las palabras clave serían la inclusión y la diversidad.

La participación estudiantil es un tema de gran importancia, que se observó dentro del congreso. Si bien es cierto, las universidades por medio de las vicerrectorías, deben promover una mayor participación estudiantil dentro de los proyectos de extensión y acción social, parece también que este debe revisarse, a fin de tener mejores resultados.

De esta manera, la Universidades Públicas, brindaron alcances generales de las conclusiones y resultados que se generaron en el “I Congreso Interuniversitario de Extensión y Acción Social”. Según informaron los organizadores, pronto se tendrá el informe final de dicho congreso, el cual será de dominio público y servirá de referencia para próximas acciones.

Por: Renzo Kcuno Aimituma, Oficina de Mercadeo y Comunicación, UNED 

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